Anoche los seguidores del reality "Protagonistas de Nuestra Tele" vivieron uno de los momentos más tristes y emotivos de toda la temporada, cuando Angélica perdió el control en una escena, al recordar la muerte de su hijo, ocurrida hace cinco años.
Aunque la hermosa joven ya había hecho antes escenas tristes, esta vez al interpretar un poema que le trajo la imagen de su bebé a la mente, no pudo controlarse y cayó en un tremendo shock sin que nadie entendiera lo que estaba ocurriendo.
Más tarde, como se ve en el minuto 5:30 de este video, la concursante se sumó al grupo de sus compañeros y ante ellos y su maestro, el actor Jorge Enrique Abello de "Betty la fea", abrió su corazón, robándole las lágrimas a más de un televidente.
"El 20 de mayo del 2007 nació mi hijo Mateo cuando yo tenía ocho meses de gestación. Tuvieron que intervenirlo para una cirugía y yo estuve dos días internada en una clínica esperando salir para ver a mi hijo", comentó en medio del llanto la hermosa rubia. "No pude verlo vivo, se me murió a los dos días. Cuando lo vi fue en la funeraria, listo para que yo lo vistiera para llevarlo después a la cremación".
Angélica comentó que lo que más le dolió de ese triste episodio, es que ni siquiera pudo decirle a su hijo lo mucho que lo amaba en vida.
"Espere ocho meses para verlo nacer y ni siquiera sus ojos abiertos tuve tiempo de ver", dijo.
Más allá de las técnicas que un buen actor debe tener para hurgar en sus sentimientos y poner sus experiencias al servicio de un personaje para que estas no lo afecten cada vez que recurre a ellas, la confesión de Angélica nos conmovió mucho por la dureza de lo sucedido.
Jamás he perdido a un hijo, pero sé lo mucho que uno los ama y creo que por más que pase el tiempo y el alma se vaya hacienda dura, una madre y un buen padre nunca se reponen del todo a una pérdida semejante.
Y ante esas cosas que uno no entiende y que intenta hallarle respuestas, lo mejor es reencontrarse con uno mismo y con los seres que amamos para tratar de sobrellevar ese dolor.
Angélica lloró y sufrió mucho por su hijo y no sé si sea un consuelo o una ilusión, pero sin duda su bebé Mateo, así como los pequeños que se han ido antes de tiempo, son angelitos que se fueron al cielo con la misión divina de cuidar a sus mamis el resto de la vida.
