Astrid Jungito/Elenco
Hace ocho años la actriz colombiana Astrid Junguito vivió una de las peores experiencias de su vida por culpa de un ácido que le inyectaron en el rostro como parte de un procedimiento estético.
Debido a los efectos del líquido, la actriz sufrió daños en sus pómulos y uno de sus ojos comenzó a cerrarse poco a poco, cambiándole la expresión natural de su rostro.
"Fui muy boba. Estuve en una conferencia de procedimientos estéticos y me dejé convencer de ser modelo suya. Dijeron que me inyectarían algo que solamente daría textura a la piel. Era una especie de botox con unas agujas en la parte inferior de la mejilla pero me inflamé; me puse hielo. Resulta que no podía hacer eso y el material se recogió donde me infiltraron", comentó Junguito a la revista colombiana Elenco, donde confesó su drama.
"Desde ese momento venía sufriendo con mis ojos. A veces amanecía hinchada donde estaba el líquido. No sé exactamente qué me pusieron, pero al verme el doctor, dijo que pudo ser un ácido de relleno", afirmó arrepentida.
"¡Jamás lo vuelvo a hacer, por eso se me armó un problema! En grabación intentaban ayudarme con maquillaje, sin embargo esto se notaba mucho. Lloré y lloré por eso. Todo ese tiempo sufrí. Probé todas las cremas que me recomendaron, trataba de tener el pelo templado con peinetas para que me ayudara en algo, hacía personajes con gafas, me ponían bolsas de té frío para que el ojo estuviera bien", agregó.
Y luego de semejante agonía, la colombiana se acaba de someter a una cirugía con el médico Alberto Arévalo, quien no solo le resolvió su problema, sino que de paso la rejuveneció.
"Me dio toda la confianza del mundo para ponerle la cara, cosa que no se puede hacer con cualquier persona. He visto muchos espejos en mis compañeras, a las que les cambian las facciones y les dañan el rostro y ya nada se puede hacer", dijo. "No me da pena contar lo que me hice porque vivo de mi imagen, y cuanto mejor esté uno, mejor le va en el medio, y además subí mi autoestima. Él me arregló la cara. ¡Siento que me quité como 10 años de encima! Me puse a dieta también y volví a ser talla 8. Yo no quería verme en TV porque me daba dolor, pero dejé de ser talla 12. Pasé de 67 a 59 kilos".
Ay vanidad, vanidad, vanidad. Que bueno saber que Astrid Junguito ya está bien y que hubo un ángel que le regresó su rostro, pero este debe ser un ejemplo para que no caigamos en la trampa de la vanidad.
No hay problema en querer verse bien, todos lo queremos, pero es mejor aceptarnos como somos y si se tienen hagallas para ir a un quirófano, hay que hacerlo con expertos, aunque tampoco es que esté muy de acuerdo con eso.
Vanidad, vanidad, vanidad....
