¿Para qué sirve una guarda oclusal?

Su uso se ha extendido en los tratamientos de blanqueado / Foto: iStockphotosSu uso se ha extendido en los tratamientos de blanqueado / Foto: iStockphotos

Las guardas oclusales son unos aparatos similares a los protectores bucales que usan los boxeadores, pero estos tienen usos distintos. Es su variedad lo que puede llevar a una persona o incluso un odontólogo a cometer errores en su uso y fabricación.

Las guardas tienen básicamente 3 usos:

1. Férula

2. Blanqueamiento

3. Fines terapéuticos contra el bruxismo o rechinamiento de dientes.

Es común que conozcas al amigo de un amigo que trabaja en un laboratorio dental, y que pueda elaborarte unas guardas para algunos de los usos ya mencionados. Pero son ciertas características individuales las que hacen la gran diferencia entre el éxito de dichos tratamientos.

Férula. Esta guarda se indica al término de un tratamiento de ortodoncia, para mantener los dientes en su lugar durante algún tiempo, mientras ocurre la regeneración de los tejidos. Es común perderlas y, por su elevado costo, muchos recurren a soluciones económicas, que pueden ofrecerles en otros consultorios. Estas guardas deben cumplir con ciertos requisitos como: calibre, extensión y rigidez; una mala guarda puede echar a perder tu tratamiento de ortodoncia.

Blanqueamiento.
Los altos costos de un blanqueamiento han orillado a algunas personas a buscar soluciones comerciales más baratas, como lo son guardas prefabricadas. Las guardas para un blanqueamiento, deben ser elaboradas a medida del paciente, delineando los contornos para evitar una sobre extensión del material y evitar así una inflamación de encías. También deben contar con cierta elasticidad, que permita el manejo del agente blanqueador. Debe ser elaborada de acuerdo con las dosis de blanqueador indicadas para cada diente, para así evitar problemas de color, e incluso daños al órgano dentario.

Bruxismo. Algunas personas llegan a mi consultorio, refiriendo haberse destruido 2 o 3 pares de guardas en 1 año por el intenso rechinar de los dientes. Una guarda para bruxismo debe ser fabricada a medida de cada paciente, para evitar que sus muelas puedan hacer descargas de presión. La guarda debe enviar la mandíbula a una posición de descanso de la articulación y los músculos masticatorios. Una guarda bien elaborada no puede ser destruida por la mordida del paciente, y debe ser elaborada para cubrir las necesidades de cada persona.

Recomendación

Si pensabas adquirir alguna de estas guardas para blanqueamiento, férula o bruxismo… recuerda que antes que la economía está tu salud.

Foto: iStockphotos

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Juan José Aguilar es Lic. Cirujano Dentista (UDG) Especialista en Odontología estética y restauradora. Cédula 5711438

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